Hay una forma muy común de quedarse sin producto: pedir cuando ya no queda.
Suena razonable, pero ignora un detalle. Entre que hacés el pedido y la mercadería llega, seguís vendiendo. Si el proveedor tarda doce días y pedís cuando llegaste a cero, vas a estar doce días sin nada que vender.
El punto de reorden resuelve eso. Es el nivel de existencia en el que hay que pedir para que la reposición llegue justo antes de que se agote lo que tenés.
La fórmula
Punto de reorden = (Consumo diario × Días de entrega) + Stock de seguridad
Y el stock de seguridad, expresado en la misma unidad:
Stock de seguridad = Consumo diario × Días de colchón
Un ejemplo completo
Vendés 300 unidades al mes de un producto. Tu proveedor tarda 12 días en entregar. Querés mantener 7 días de colchón.
Consumo diario: 300 ÷ 30 = 10 unidades por día.
Consumo durante la entrega: 10 × 12 = 120 unidades.
Stock de seguridad: 10 × 7 = 70 unidades.
Punto de reorden: 120 + 70 = 190 unidades.
Cuando tu existencia baje a 190, hacés el pedido. No antes, porque inmovilizarías capital de más. No después, porque vas a quedar corto.
Por qué el stock de seguridad no es opcional
Sin colchón, el cálculo asume dos cosas que casi nunca se cumplen: que el proveedor entrega siempre en el plazo exacto, y que tu consumo diario es idéntico todos los días.
En la realidad el proveedor se atrasa y hay semanas donde vendés el doble. El stock de seguridad es lo que absorbe esas dos variaciones.
Cuántos días de colchón
La pregunta correcta no es «cuántos días» sino «qué tan caro me sale quedarme sin esto».
Pocos días bastan cuando el proveedor cumple siempre, el producto tiene sustituto y el cliente puede esperar.
Conviene ampliarlo cuando el proveedor se atrasa seguido, el producto es la razón por la que el cliente entra a tu negocio, o un faltante te hace perder la venta completa — no solo ese producto, sino todo lo que iba a comprar junto.
Un criterio práctico: mirá el atraso máximo que hayas tenido con ese proveedor en el último año y usá ese número. Si alguna vez se atrasó diez días, diez días de colchón.
Los cuatro errores más comunes
1. Un solo punto de reorden para todo
Cada producto tiene su consumo y cada proveedor su tiempo de entrega. Un punto de reorden general no sirve para nada.
Lo práctico: calculalo para los productos de mayor rotación y mayor valor. Ahí es donde un faltante o un exceso duelen. Para la cola larga de productos de baja rotación, alcanza con revisar cada cierto tiempo.
2. Usar el promedio anual en productos estacionales
Si vendés paraguas, el punto de reorden de la temporada de lluvia no se puede calcular con el promedio de todo el año. Usá el consumo esperado del período que viene.
3. Medir el tiempo de entrega desde que llega el camión
El tiempo de entrega va desde que hacés el pedido hasta que la mercadería está disponible para vender. Eso incluye el tiempo que tardás en autorizar la compra, lo que tarda el proveedor en despachar, el tránsito, y la recepción y acomodo en bodega.
Casi todo el mundo subestima este número porque solo cuenta el tránsito.
4. Confundir el punto de reorden con el tamaño del pedido
Son dos decisiones distintas. El punto de reorden dice cuándo pedir. El tamaño del pedido dice cuánto.
El «cuánto» depende de otras cosas: el descuento por volumen, el espacio de bodega, y sobre todo el efecto que tiene sobre tu rotación de inventario. Pedir el doble para conseguir un descuento puede salirte más caro en capital inmovilizado de lo que ahorrás.
La señal de que tu punto de reorden está mal
Si tenés faltantes seguido: está muy bajo, o el tiempo de entrega real es mayor al que estás usando.
Si siempre recibís mercadería cuando todavía tenés bastante: está muy alto, y estás inmovilizando capital sin necesidad.
Si el número varía mucho entre revisiones: tu consumo no es estable, y conviene calcularlo por temporada en lugar de mantener un valor fijo.
El punto de fondo
La venta perdida por faltante es el costo más invisible de un comercio. No aparece en ningún reporte, porque el cliente que no encontró el producto simplemente se fue.
El punto de reorden no es una técnica de bodega: es la herramienta que convierte la reposición de una reacción en una decisión anticipada. Y lo único que necesita es saber cuánto vendés por día y cuánto tarda tu proveedor.
Podés calcularlo ahora en la calculadora de punto de reorden, o ver cómo se lleva el control de existencias en el módulo de inventario de KODDIX.
Este artículo describe una práctica de gestión de inventario aplicable en cualquier país. Los días de colchón sugeridos son orientativos y dependen de tu proveedor y tu giro.
